
Según concluye en la revista Sleep el doctor James Gangwisch, responsable del estudio, todo apunta a que la falta de sueño podría afectar las respuestas emocionales del cerebro, lo que a su vez afectaría a la habilidad para hacer frente al estrés cotidiano. “Una adecuada calidad del sueño podría ser una medida preventiva y un tratamiento contra la depresión”, asegura Gangwisch.
La Academia de la Medicina del Sueño estadounidense recomienda que los adolescentes duerman aproximadamente nueve horas diarias.
FUENTE: UNIVERSIDAD DE COLUMBIA
No hay comentarios:
Publicar un comentario